Sep 21, 2022

¿Cómo reconocer la dependencia emocional?

¿Cómo podemos identificar la dependencia emocional? ¿Qué tanto daño le ocasiona a las personas que lo sufren? ¡Todo eso y mucho más a continuación!

Introducción

Las personas que sufren de dependencia emocional, por lo general, tienen una baja autoestima, se encuentran dentro de algún tipo de relación tóxica, y las consecuencias pueden llegar a ser muy graves a nivel psicológico y a veces, hasta incluso físico. 

Hoy abordaremos el concepto de la dependencia emocional, sus causas, cómo llegar a superarla, entre otras.

¡Empezamos!

¿Qué es la dependencia emocional?

Se podría definir como un vínculo afectivo permanente y bastante excesivo con otra persona. Ocurre con más frecuencia en relaciones de pareja, donde la persona dependiente usualmente tiene baja autoestima y utiliza ese vínculo para encubrir carencias afectivas que ha tenido a lo largo de su vida.

Esta dependencia afectiva puede desembocar en daños para la persona dependiente y para la relación, ya que lleva a cabo una serie de comportamientos adictivos hacia el otro, tales como una necesidad de afecto constante, dificultad para tomar decisiones por sí mismo, y un temor excesivo y constante a que la relación termine.

Se podría decir que, en resumidas cuentas, la dependencia emocional es la adicción al otro, es la sensación de que necesitamos a esa persona y que sin él o ella no somos absolutamente nada. 

Como se genera una constante idealización de esa persona, pensamos que nunca más vamos a encontrar a alguien que nos quiera y que queramos de la misma manera, lo que hace que pongamos nuestras propias necesidades en un segundo plano, y que poco a poco vayamos dándole menos importancia a nuestro propio bienestar. Es decir, la persona dependiente da todo por la relación, hasta olvidarse de su importancia y de su valor. 

Causas de la dependencia emocional

A continuación, te presentamos las causas más comunes y frecuentes de la dependencia emocional:

Mitos al amor romántico

Mucho se ha hablado del mito de la «media naranja», la que nos hace creer que estamos incompletos y que nunca seremos capaces de sentirnos felices y realizados hasta que encontremos al supuesto «amor verdadero», lo cual desdibuja por completo nuestro autoconcepto, nos hace sentir insuficientes, y eso puede hacer que caigamos en una relación de dependencia muy fácilmente. 

El primer paso para evitarlas es entender que el amor de tu vida eres tú mismo, solo puedes amar de forma sana y honesta a otra persona cuando te amas a ti mismo por completo, con tus virtudes, tus defectos, al 100 %. 

Baja autoestima

Esta es la causa más común y está relacionada con el punto anterior. La constante desvalorización de las personas dependientes, las autocríticas y los reproches por su forma de ser puede llevarlos a tener sentimientos de culpa y de inferioridad y, por eso, permiten el menosprecio por parte de sus parejas, infidelidades, maltrato físico, entre otras. 

Sobreprotección parental

Cuando se sobreprotege mucho a los niños, van perdiendo poco a poco la capacidad de desarrollar su autonomía y, como consecuencia, interfiere en la construcción de su propia identidad. Cuando estos patrones de vinculación ya están generados e internalizados, se mantienen a lo largo del tiempo y luego se presentan en otras relaciones. 

Es normal querer proteger a nuestros hijos, pero también es nuestra responsabilidad enviarlos al mundo con conocimientos que les permitan cuidarse de personas que les quieran hacer daño, por eso, hay que dejarlos caminar, tropezar y caer: lo importante es siempre estar cerca para apoyarlos, ayudarlos y aconsejarlos.

De lo contrario, la dependencia emocional con los progenitores puede convertirse en el detonante de una relación de pareja tóxica o disfuncional. 

Temor a la soledad

Como las personas dependientes no saben lo que quieren, no conciben vivir solos, no disfrutan o no le dan la suficiente importancia a su propia compañía. La soledad es algo que les aterra y, por eso, necesitan estar acompañados constantemente, aunque la calidad de la compañía no sea la mejor y, por ende, la relación no sea la mejor. Es usual que nunca estén solteros. 

Mal estado de ánimo

Las personas con un estado de ánimo negativo constante son más propensas a caer en la dependencia emocional porque siempre está por detrás el hecho de que su salud mental no es la mejor. Esos trastornos psicológicos colaboran en que se repitan los patrones y se tropiecen una y otra vez con la misma piedra. El tipo de personas que tienen ansiedad o depresión son mucho más propensas a tener relaciones dependientes. 

Experiencias de abandono

Cuando en la infancia se sufre de abandono, de negligencia o de apatía por parte de los padres de forma constante, influye en el desarrollo de esquemas desadaptativos tempranos de desconfianza o abuso. Esto conduce a un desarrollo pobre del autoconcepto, sentimientos negativos hacia uno mismo, búsqueda constante de necesidades emocionales insatisfechas en otras personas, entre otras. Además, suelen volverse personas muy sumisas y complacientes para evitar sufrir de abandono otra vez. 

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Consecuencias de la dependencia emocional

Algunas consecuencias de la dependencia emocional son las siguientes: 

Patrón de relaciones de pareja tóxicas o desequilibradas

Tal como mencionamos con anterioridad, las personas dependientes suelen ser bastante sumisas y fáciles de subordinar, por lo que todas sus relaciones tienden a ser desequilibradas o asimétricas. Pueden llegar a creer firmemente que su pareja es superior a ellos y, por eso, dedican todo el tiempo y energía posibles a complacerlos, lo cual termina siendo muy desgastante, ya que es algo que no se puede mantener en el tiempo. 

Estrés, angustia emocional, sentimientos negativos y pensamientos obsesivos.

La persona dependiente puede saber que la relación no es satisfactoria, que no la deja ser feliz, que ya le causa más sentimientos de angustia que de tranquilidad. 

Sabe perfectamente que le hace mal, pero es incapaz de romper con ese ciclo, de terminar el vínculo, de tratar de superar esa situación por sus propios medios, lo que lo hace sentirse cada vez peor, aislándose en sí mismo y en la idea de que esa persona y su amor son los únicos capaces de calmar esos sentimientos negativos. 

Aislamiento social, enfrentamientos con amigos y familiares

Cuando los seres queridos de la persona dependiente empiezan a notar las señales de que esta se encuentra en una relación tóxica o muestra muchos comportamientos de dependencia emocional, tienen todas las intenciones de ayudar, pero bien se sabe que no se puede salvar al que no quiere ser salvado. 

Lo más común es que el dependiente ignore dichos consejos, no les haga caso e intente defender su relación, a su pareja y fuerce su visión de él o ella a los otros para que también lo vean como un superior.

Es en este punto donde ocurren los enfrentamientos porque los amigos y los familiares se frustran; les duele ver a su ser querido sumergido en tanta oscuridad, por lo que prefieren dar un paso atrás, esperando que esta persona busque ayuda profesional o recapacite por su propia cuenta. 

Déficit de habilidades sociales

Al centrar toda su atención en la pareja e ir abandonando las relaciones de amistad y las familiares por las constantes discusiones, la persona dependiente empieza a tener dificultades para relacionarse con nuevas personas, ya que sus habilidades sociales se ven muy limitadas o atrofiadas. 

Posesividad

Un rasgo característico de las personas que tienen dependencia emocional es que buscan parejas de carácter posesivo, déspota, dominante y autoritario, que suelen ser egoístas y narcisistas, puesto que se sienten muy atraídas a los sujetos «inalcanzables», difíciles, fríos, poco afectivos. 

Argumentan no poder evitarlo, pero es consecuencia de los trastornos psicológicos que los conducen a ser dependientes, no saben identificar relaciones sanas porque nunca han tenido una. 

Mucha persistencia al momento de crear nuevos vínculos

Tal como pudimos ver anteriormente, las personas dependientes no suelen estar mucho tiempo solteras, por lo que siempre andan buscando emparejarse, ya sea para salir de su pareja actual o para suplantar a la que los dejó. 

Hacen todo lo posible con tal de no estar solos, lo cual termina siendo dañino para ellos, ya que no se conocen en lo absoluto, no se toman el tiempo para crear vínculos consigo mismos, para conocerse y quererse estando sin pareja, para luego tener relaciones más sanas. 

Ansias de recibir cariño

Incluso cuando la pareja ha estado distante, grosero o incluso violento durante días, se quedan a su lado esperando el momento en el que les dé un mínimo de afecto para justificarse a sí mismos la situación, para inventar excusas y mentiras que sirvan para seguir en esa relación que los hace sentir, en el fondo, infelices e insuficientes. 

Esto se da porque no aprendieron a respetarse y no tienen el conocimiento de que ellos mismos se pueden dar todo el cariño que necesitan. 

Altruismo patológico

El dependiente deja de hacer las actividades sociales que le gustan, empieza a abandonar sus responsabilidades para complacer las necesidades de su pareja, dedicarle todo el tiempo posible a esa persona, que básicamente es el centro de su atención, de sus pensamientos, de su mundo, porque todo gira en torno a ella y que nada más importa. 

Por eso, cuando sus parejas deciden terminar con la relación o simplemente los abandonan, sienten un gran vacío que no saben cómo llenar por sí mismos, y terminan buscando otra relación inmediatamente después. 

Señales de que eres dependiente emocional

Existen algunas señales de que alguien es dependiente emocional que hay que tener muy en cuenta:

Evasión de conflictos

Las personas que sufren dependencia emocional suelen pedir perdón a sus parejas cuando se enojan o se frustran, pese a que no son responsables de su estado de ánimo, hacen cosas que no les divierten o no les causan placer solo para complacer a su pareja y evitar las peleas. Y si ocurren, buscan justificarlas y minimizan la violencia, los malos tratos, las infidelidades, etc. 

Idealización de la pareja

Es muy común que las personas dependientes sobrevaloren todas las cualidades de su pareja e ignoren, o no puedan ver en lo absoluto, los aspectos negativos. Esta actitud les hace pensar que su pareja es perfecta, que nunca se equivoca, que siempre tiene la razón, entre otros factores y, por eso, suele demandar a los demás un trato privilegiado hacia su pareja. 

Cambios en su forma de ser

Las personas dependientes pueden cambiar por completo su personalidad al estar con su pareja, llegando a modificar inclusive sus rutinas, gustos, hábitos de ocio, etc. Llegan inclusive a suprimir aspectos de su personalidad solo para encajar mejor con su pareja, llegando al punto de adoptar una posición sumisa para que su pareja los moldee a su gusto, solo para asegurarse su cercanía. 

Todos sus planes giran en torno a lo que sus parejas quieren hacer, en sus gustos: básicamente, se convierten en una especie de extensión de sus parejas

Sentimientos de culpa 

Estos sentimientos de culpa empiezan a aparecer en el miembro de la pareja dependiente cuando la otra parte no se siente satisfecha, por más de que no sea su culpa. Ellos asumen la responsabilidad de todas las discusiones, de toda la violencia, de todos los maltratos, porque se consideran menos por no haber podido mantener a sus parejas eternamente felices. 

Necesidad de control

Como son muy inseguras, las personas dependientes necesitan controlar cada aspecto de la vida de su pareja, necesitan saber siempre dónde están, con quién hablan, con quién están, esto puede convertirse en una obsesión enfermiza solo para asegurarse de que esa persona siga en sus vidas.

No se dan cuenta de que pueden estar armando escenas de celos injustificadas, no se dan cuenta de que pueden estar abrumando al otro, simplemente necesitan tener el control para asegurarse que no los abandonen

Muestras de afecto continuo 

Las personas dependientes necesitan comprobar constantemente el estado de su relación con su pareja, necesitan muestras de afecto y si no obtienen lo que creen que necesitan, sufren de ansiedad y angustia porque cualquier cambio, aunque sea mínimo en la actitud del otro, los hace pensar que ya perdió el interés o que ya no quiere estar con ellos. 

No importa que tanto trate la pareja en satisfacer esas necesidades de afecto, pueden ser insuficientes e, incluso, las personas dependientes se pueden poner demasiado celosas.

Baja autoestima

Como ya mencionamos, las personas dependientes suelen tener una opinión muy pobre sobre ellos mismos, se someten a una desvalorización permanente, ya que no sienten que estén a la altura de su pareja y se compara con sus ex, pensando que con ellos la relación era más satisfactoria. 

Miedo exagerado a la separación

El dependiente emocional siente una angustia permanente y una profunda tristeza ante la idea de que la relación se pueda terminar, cree que la vida está vacía sin esa persona a su lado, y tiene mucho miedo al abandono, por lo cual siempre tiene una sospecha de que el otro va a querer terminar con la relación en cualquier momento. 

 Esto les causa más angustia y más miedo, lo que sigue alimentando la obsesión por ser excesivamente complaciente, y todo se convierte en un círculo vicioso en el que el único afectado es el dependiente. 

Terror a la soledad

Una persona con dependencia emocional prefiere mil veces estar en una relación tóxica a pasar por una ruptura y verse solos. 

Puede sentirse sola o desamparada, lo cual genera sentimientos de obsesión por querer regresar con la persona y, si el vínculo se rompe de forma muy repentina, puede experimentar síntomas del síndrome de abstinencia emocional, lo cual incluye cuadros ansiosos y depresivos ante dicha ruptura.

¿Cómo superar la dependencia emocional?

El primer paso para superar la dependencia emocional es reconocer que la padeces, y que aceptes que eso no es sano.

  • No es amor, si te causa malestar, ansiedad, tristeza, o angustia. 
  • No es amor, si te hace dudar de tu propio valor. 
  • No es amor, si no puedes dormir bien por tus pensamientos obsesivos. 
  • No es amor, si para estar con esa persona tienes que renunciar a tu familia, a tus amigos, a ti mismo y a lo que te gusta, a lo que te da felicidad y calma. 
  • No es amor, si no te acepta y te ama tal y como eres.
  • No es amor, cuando no te sientes libre.
  • No es amor, cuando se ejerce la violencia física o verbal. 
  • No es amor, si para estar con esa persona, debes renunciar a ti. 

La mejor forma de superar la dependencia emocional es con tratamiento psicológico y, en Sanarai, puedes encontrar el apoyo emocional que necesitas para reforzar tu autoestima, aprender más sobre ti mismo, mejorar tus habilidades sociales y aprender a construir relaciones interpersonales mucho más saludables. ¡Conoce a nuestros especialistas y agenda una sesión online personalizada!

Conclusions

Bibliografía

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